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ASI ERES MAESTRO

Eres el que vela por nuestro futuro,
eres el que trata de hacernos brillar,
eres el que nos saca de ese capullo
que muchas veces no queremos abandonar.

Eres tú, maestro, nuestro guía,

eres tú el que nos das aliento para salir mejor,

y aunque no lo aparentamos velamos por ti noche y día

porque es por ti que hacemos un mundo mejor.

No siempre te tratamos como se merece,
nos vemos un poco orgullosos,
pero eso no significa que nuestro amor no crece al demostrarnos el cariño que sientes por nosotros.

Eres maestro, el que nos regaña en algunas ocasiones,
eres nuestro padre tratando de corregirnos,
pero no importa cuantas veces nos regañes;
nosotros siempre seremos tus hijos.

Eres la persona que le enseña al mundo,
eres generoso al brindarnos de tu sabiduría
y aunque somos nosotros los que recibimos los aplausos,
siempre serás el faro que ilumine nuestra vida.

MAS QUE UNA VOCACION

Vocación tempranera y siempre bien sentida,
esta de ser Maestro por amor entregado,
este ir alumbrando caminos por la vida,
ilusionadamente, de niños rodeado.

Poner alma de artista en la noble tarea,
con fuerza misionera y mano delicada;
saber irse quemando en aras de una idea,
saber seguir la estrella del bien entresoñada...
Sembrador sin pereza, poner en la besana
al par del rubio trigo semilla de amapolas;
estrenar alegría y fe cada mañana,
y en el trance difícil quedar con Dios a solas.
Juán Berbel

AMIGO

Mi madre me da la vida,
mi padre me da el sustento,
y el maestro de la escuela,
cultiva mi entendimiento.

A mi maestro querido,
que me da su ciencia,
su cariño y su cuidado,
con infinita paciencia.
Le ofrezco mi gratitud
y mi cariño sin cuento,
por que llena de belleza,
a mi pobre conocimiento.

EL MAESTRO

¡Quitaos el sombrero ciudadanos
el maestro de la escuela se adelanta,
es obrero admirable en cuyas manos
la antorcha de la ciencia se levanta.
Sabio ignorante que hacia el bien con vida
Que procura encender en cada frente
Una luz que ilumina de la vida
La senda oscura la espera pendiente.
No le inquieta el cansancio ni le abruma;
Sufrido apóstol de la edad moderna,
No teme que su vida se consuma
En horas de la ciencia que es eterna.
Es humilde con la humildad del sabio
Es altivo con la altivez del fuerte,
Siempre por la verdad esta su labio,
Sin temor por el mundo y por la muerte.
Su oscura posición cuando le aflige
Su pobreza habitual cuando le apena
Sus firmes pasos hacia el bien dirige
Que el grande su misión es sana y buena.
Respetable es su vida de labores,
Amable... que es su vida de enseñanza
Broten en su senda flores y
Brille en su alma la esperanza.

MI MAESTRA AMIGA

Un despertar distinto, aquella mañana fría
Tu rostro ante nosotros se mostró
Como aquella rebosante flor
Que luego de la lluvia, cayó.

Tu triste mirada se escondió
En el fondo de aquel pizarrón
Pero tu corazón no pudo más
Y de tus ojos una lágrima brotó.

De aquella inocente niña entonces
Un regalo recibiste
Y su insólita carta leías
Mientras ella con inocencia te veía.

En tu rostro una sonrisa
Entonces se dibujó
Y aquella paloma blanca
Dentro de tu corazón voló.

Los números en recuerdos se habían convertido
Aquella materia una nueva historia llegó a ser
Y en aquella solitaria aula
Dos nuevas amigas se empezaban a conocer.

Tus enseñanzas fueron muchas
Pero más lo fueron los bellos recuerdos
Y aquella niña a la que un día regañaste
A Dios agradeció por haber encontrado
Una maestra así como tú....

¡Mi maestra amiga!

PETICION DEL MAESTRO

Señor: Concédeme la gracia
de brillar cual lucero,
que ilumine las tinieblas
y disipe el mal consejo.

Que mis alumnos me vean
sin temor y sin recelo.

Que abra camino siempre
hacia el bien y el cumplimiento.

Que si hay pena, duda o llanto;
permite llevarle amparo,
y que me recuerden siempre
a través de los años.

LOS MAESTROS FASCINANTES

1. Los buenos maestros tienen buena cultura académica y son elocuentes, mientras que los maestros fascinantes tratan de entender el funcionamiento de las mentes de sus alumnos para poder educarlos mejor.

2. Los buenos maestros tienen una metodología y son didácticos, mientras que los maestros fascinantes tienen la sensibilidad para hablar a los corazones de sus alumnos.

3. Los buenos maestros educan la inteligencia lógica, mientras que los maestros fascinantes educan la emoción, enseñan a sus alumnos a explorar su propio ser.

4. Los buenos maestros usan la memoria como depósito de información, mientras que los maestros fascinantes la usan para estimular la creatividad.

5. Los buenos maestros son temporales, mientras que los maestros fascinantes son inolvidables.

6. Los buenos maestros corrigen el comportamiento, mientras que los maestros fascinantes resuelven los conflictos en el salón de clases con inteligencia.

7. Los buenos maestros educan para una profesión, mientras que los maestros fascinantes educan para la vida.

En tu honor Maestro

En las horas de enseñanza te hemos visto bajar tu mirada marchita, en donde se asoma con tristeza tu lágrima, como el que ha perdido toda esperanza; cuando con desconsuelo vez que tus anhelos de enseñanza han sido ignorados por lo que deben de escuchar para aprender, o ignorado por los que examinas.

Desconsolado por tanto trabajo, llegado el momento en el que te dan como trofeo su indiferencia o desprecio.

Orgulloso debes sentirte, porque el mañana te lo gratificará y a él se lo cobrará.

Con gran amargura recordará tus sabias enseñanzas, pero, sólo se, lo lamentará...

La maestra rural


La Maestra era pura. «Los suaves hortelanos», decía,
«de este predio, que es predio de Jesús,
han de conservar puros los ojos y las manos,
guardar claros sus óleos, para dar clara luz».

La Maestra era pobre. Su reino no es humano.
(Así en el doloroso sembrador de Israel.)
Vestía sayas pardas, no enjoyaba su mano
¡y era todo su espíritu un inmenso joyel!

La Maestra era alegre. ¡Pobre mujer herida!
Su sonrisa fue un modo de llorar con bondad.
Por sobre la sandalia rota y enrojecida,
tal sonrisa, la insigne flor de su santidad.

¡Dulce ser! En su río de mieles, caudaloso,
largamente abrevaba sus tigres el dolor!
Los hierros que le abrieron el pecho generoso
¡más anchas le dejaron las cuencas del amor!

¡Oh, labriego, cuyo hijo de su labio aprendía
el himno y la plegaria, nunca viste el fulgor
del lucero cautivo que en sus carnes ardía:
pasaste sin besar su corazón en flor!

Campesina, ¿recuerdas que alguna vez prendiste
su nombre a un comentario brutal o baladí?
Cien veces la miraste, ninguna vez la viste
¡y en el solar de tu hijo, de ella hay más que de ti!

Pasó por él su fina, su delicada esteva,
abriendo surcos donde alojar perfección.
La albada de virtudes de que lento se nieva
es suya. Campesina, ¿no le pides perdón?

Daba sombra por una selva su encina hendida
el día en que la muerte la convidó a partir.
Pensando en que su madre la esperaba dormida,
a La de Ojos Profundos se dio sin resistir.

Y en su Dios se ha dormido, como un cojín de luna;
almohada de sus sienes, una constelación;
canta el Padre para ella sus canciones de cuna
¡y la paz llueve largo sobre su corazón!

Como un henchido vaso, traía el alma hecha
para volcar aljófares sobre la humanidad;
y era su vida humana la dilatada brecha
que suele abrirse el Padre para echar claridad.

Por eso aún el polvo de sus huesos sustenta
púrpura de rosales de violento llamear.
¡Y el cuidador de tumbas, como aroma, me cuenta, las
plantas del que huella sus huesos, al pasar!

 

INOLVIDABLE



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El maestro cada día
se nos brinda por entero,
y con trabajo y desvelo
nos da su sabiduría.

Se esmera por entregarnos
sin reservas su saber,
y así nos hace crecer
para poder realizarnos.

Por todo eso sabemos
que nunca será bien pago
todo el esfuerzo brindado
...más igual lo agradecemos.

Finalmente no podremos
retribuir lo recibido,
quedando más que entendido
que nunca lo olvidaremos.


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