La tecnología en Internet a dado a luz a la aparición de un nuevo tipo de productos digitales, donde surge el problema de la piratería, que para mucha personas es justamente condenable: es una deshonrosa apropiación del trabajo de otros. La piratería se origina por la violación de los llamados derechos de propiedad. Estos derechos se basan en la justicia natural: “Nada es más propio de un hombre que el fruto de su pensamiento”; sin embargo, mientras que en el mundo material se puede establecer dominio por apropiación, en el mundo de las ideas no se puede impedir que la colectividad se aproveche de ellas (Pizarro, s. f.).
Las empresas productoras reclaman la intervención del estado porque los consumidores tanto de países ricos como de países pobres piratean productos; en el país, la piratería se ha incrementado y, según las perspectivas de los afectados, no existe por parte de las autoridades una visión clara sobre la forma de combatir ese tipo de delito.
La Reprografía
Este es uno de los delitos de piratería que más comúnmente se comete, y es mejor conocido como las fotocopias. Se trata de la reproducción de obras literarias de manera total o parcial sin autorización del autor. Si bien es cierto se permite usar “Breves fragmentos para fines didácticos o de investigación, siempre que se indique la fuente”, según explicó Arriaza en su presentación, esto no significa que una persona pueda armar un libro utilizando sólo las citas de diferentes autores.
La reprografía es muy común en las universidades salvadoreñas como material didáctico para estudio de los alumnos, y en ocasiones se sustituye por las clases alegando la falta de tiempo para abordar todas las temáticas del programa de las asignaturas, cuando en realidad debería de funcionar como material de apoyo y como base para el docente para la elaboración de documentos propios para el mismo fin.
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